jueves, 17 de noviembre de 2016

La nutrición “estilo atleta” para la planta: La ciencia de los bioestimulantes

Para sobresalir en su deporte, la mayoría de los atletas consumen una dieta cuidadosamente planificada como su régimen de entrenamiento. Vitaminas, minerales, proteínas y otros suplementos deportivos mejoran tanto su fuerza mental como física. Las plantas responden de manera similar a los bioestimulantes, que pueden usarse para activar su metabolismo e influir en los procesos biológicos dentro de la planta.

¿Qué son los bioestimulantes?

biostimulant_infographic_800_x_500_latamLos bioestimulantes fomentan el desarrollo de la planta de diferentes formas comprobadas a lo largo del ciclo de vida del cultivo: desde la germinación de la semilla hasta la maduración de la planta. Estos pueden aplicarse en la planta, la semilla, el suelo o en otros sustratos de cultivo que pueden mejorar la capacidad de la planta para asimilar nutrientes y desarrollarse adecuadamente.
Mediante el fomento de los microbios complementarios del suelo y la mejora de la eficiencia metabólica, el desarrollo de las raíces y el transporte de los nutrientes, los bioestimulantes pueden:
  • Incrementar el rendimiento de la cosecha en términos de peso, semilla y formación de fruto.
  • Mejorar la calidad, afectando el contenido de azúcar, el color y la vida útil.
  • Mejorar la eficiencia del uso del agua.
  • Reforzar la tolerancia al estrés y la recuperación.
bioestimulantes
En la actualidad, los ácidos húmicos y fúlvicos constituyen más de la mitad del mercado de bioestimulantes, con los extractos de algas marinas en segundo lugar. Los extractos microbianos, los extractos vegetales, la vitamina B, la quitina y el quitosano completan este mercado, de acuerdo con el II Congreso Mundial sobre uso de Bioestimulantes en la Agricultura de noviembre de 2015.
Otros nombres para bioestimulantes incluyen a los fortificantes de las plantas y acondicionadores, los fitoestimulantes, los activadores biológicos y los potenciadores del crecimiento del suelo, la cosecha, los cultivos y las plantas. A pesar de su uso creciente, en este momento, ningún país en el mundo cuenta con un marco regulatorio para definir específicamente lo que es un bioestimulante.
¿Por qué están siendo utilizados?
bioestimulantes-2Se prevé que el mercado mundial de los bioestimulantes aumente en un 12% por año y que supere los $2 mil millones de ventas para el 2018, de acuerdo con el informe de Mercados y Mercados de noviembre de 2015. Varios son los factores que impulsan esta subida:
  • Una eficacia comprobada y la aceptación de las ONG, organismos gubernamentales e instituciones académicas.
  • Aumento de la personalización de las soluciones comerciales.
  • La necesidad de recuperar los suelos degradados.
  • La demanda de los agricultores y los consumidores por productos ambientalmente seguros y orgánicos que proporcionen alternativas a los insumos sintéticos.
  • La creciente demanda por la producción agronómica.
Hoy, Europa representa la parte más grande del mercado de bioestimulantes con un 42%. Se estima que América del Norte y Asia tienen aproximadamente el 20% del mercado cada una, y América Latina un 13%, de acuerdo con el II Congreso Mundial sobre uso de Bioestimulantes en la Agricultura de noviembre de 2015.
FUENTE  Agriculturers.com

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Medidas para el control de mosca de la fruta en cítricos

Es importante tener en cuenta la fenología, capturas en trampas, presencia de frutos picados y plazo de seguridad.
Los cítricos requieren una elevada amplitud térmica (diferencia entre temperaturas máximas y mínimas) durante la maduración de los frutos para obtener una buena pigmentación.
La hembra de Ceratitis capitata prefiere frutos amarillos o naranjas para la puesta.
La hembra de Ceratitis capitata prefiere frutos amarillos o naranjas para la puesta.
La situación actual, tras un periodo estival en el que las temperaturas mínimas han sido cálidas, es la de una ralentización del estado fenológico “envero” de las variedades tempranas, más o menos acusado según variedad y/o zona de cultivo al mantenerse las temperaturas mínimas muy suaves. Este hecho mantiene durante más tiempo los frutos en el árbol con tonalidades que pueden atraer a la mosca de la fruta (Ceratitis Capitata). Aunque en estos momentos la picada no fuera viable, ésta podría favorecer la entrada de patógenos. La hembra de este díptero inspecciona los frutos buscando un lugar apropiado para realizar la puesta, pues el color y olor de los mismos tiene un papel importante en la elección de la puesta, prefieren el amarillo y el naranja, por lo tanto, es especialmente cuando el fruto está maduro, cuando el riesgo de picada y viabilidad de puestas y larvas es mayor, pudiendo afectar negativamente tanto a la producción como a la comercialización de cítricos.
Las condiciones meteorológicas previstas, con temperaturas superiores a los 16ºC, junto a una humedad relativa en aumento, hacen que la actividad de la mosca de la fruta sea óptima, de hecho, en los conteos realizados en los últimos días ha habido parcelas de seguimiento con valores de capturas altos.
Para la toma de decisiones relacionadas con su control poblacional, se recomienda la instalación de trampas para el monitoreo de adultos y realizar muestreos de frutos semanalmente. Habrá que tener en cuenta, por tanto, la fenología, capturas en trampas, presencia/ausencia de frutos picados y plazo de seguridad de las materias activas a utilizar.
Señalar que, el control de este díptero en los frutales huésped que se encuentren en las inmediaciones de la parcela, y utilizar técnicas de trampeo masivo cuando se inicie el envero, y durante la maduración, son medidas que contribuyen a la disminución de su población.
Finalmente, durante la recolección, habrá que tener en cuenta que: tanto la eliminación de la fruta del suelo como no dejar la fruta madura en el árbol son prácticas que evitan los focos de nuevas generaciones.
FUENTE

Bioponía: guía del usuario

Ahorrar agua y fertilizantes, eliminar el transporte a larga distancia e incrementar la producción de comida de buena calidad son preocupaciones importantes que la hidroponía puede ayudar a solucionar.
rubia-tinctoriaEn todos lados, y especialmente en las grandes ciudades, van apareciendo cultivos verticales, huertos urbanos, paredes vegetales, granjas hidropónicas comunitarias, familiares y de autoproducción. Conforme más gente se siente atraída por las ventajas y aplicaciones de la hidroponía, la cuestión del cultivo orgánico hidropónico gana interés, es lo que llamamos bioponía. En pocas palabras, la bioponía lleva la “tierra” o mejor dicho, lo que contiene la tierra, a la hidroponía: no solo nutrientes sino también vida. Como podéis imaginar, es más fácil decirlo que hacerlo. William Texier, quien inventó la bioponía en 2004, necesitó muchos años para desarrollar un fertilizante adaptado y un concepto que realmente funcionase. ¿Cómo mantener viva la necesaria microbiología en un entorno hidropónico? Estas cuestiones surgen porque esta tecnología es nueva pero muy atractiva. Algunos cultivadores tienen sus dudas, pero también recibimos testimonios periódicos de horticultores que se decidieron a probarlo y están encantados con los resultados.
¿Cómo funciona?
Sabemos que las plantas se alimentan con sales minerales en forma de iones con carga eléctrica crezcan donde crezcan. En hidroponía las alimentamos con una fórmula de sales en forma de iones disueltos con oxígeno, que están inmediatamente disponibles para su absorción. En la tierra, la comida proviene de la descomposición biológica de la materia orgánica y de la rotura y disolución de rocas y arenas que realizan los microorganismos del suelo, que liberan iones que las plantas pueden absorber.
racines-bioponiePara que sirva para hidroponía un nutriente debe ser diseñado con precisión, ser comprensible, líquido y completamente soluble. De hecho, en hidroponía es imperativo que una dieta completa de nutrientes esté inmediatamente disponible para su absorción, y que el sistema de riego no se obture para conseguir una óptima oxigenación de la solución nutritiva. Los abonos orgánicos tradicionales generalmente contienen grandes moléculas en diferentes estados de descomposición. Con el tiempo puede fermentar, oler mal y siempre acabará obturando el sistema de riego.
El concepto de bioponía consiste en reproducir, en sustratos sin tierra o en agua, las condiciones apropiadas para el crecimiento de las plantas que se dan en la tierra; en otras palabras reconstruir un microcosmos donde las plantas puedan vivir y desarrollarse. Para lograrlo necesitas un sistema hidropónico bien aireado y con una alta oxigenación, un nutriente hidropónico y Trichoderma harzianum, un hongo especializado en descomponer materia orgánica. Tu objetivo y desafío, es crear una sinergia entre los distintos elementos de modo que puedan mantener la vida gracias a sus procesos de transformación naturales.
¿Cómo empiezo con la bioponía? El primer factor clave: el nutriente adecuado
Un importante factor en la bioponía es lograr un sistema hidropónico dinámico, con una fuerte circulación y un flujo dinámico. Los altos niveles de oxígeno beneficiaran a tus plantas y a los microorganismos que vivan en él.  La elección del sistema es también importante ya que el tipo de sustrato que contenga determinará de qué forma debes cuidar de tus microorganismos, como veremos a continuación.
Bioponía
Lo más importante, y de hecho es el primer factor sin el cual la bioponía sería imposible, son los nutrientes. No todos los fertilizantes son adecuados para la bioponía, incluso aunque sean orgánicos o estén certificados como ecológicos. De hecho, un nutriente biopónico debe fabricarse con elementos derivados de fuentes orgánicas certificadas (si se quiere cumplir con las regulaciones y obtener una certificación). Debe ser un abono preciso, completo, líquido y muy soluble. Es una solución compleja de iones ya disueltos, de origen orgánico, y moléculas de mayor tamaño que se descomponen rápidamente (en un par de días), lo que garantiza la disponibilidad continua de nutrientes desde el primer instante. Este rápido proceso de descomposición se activa y mantiene gracias a la introducción de un microorganismo especial en el sistema, un hongo que se alimenta del carbono de las moléculas orgánicas, liberando los iones unidos a ellas, que son justo lo que las plantas buscan.
Además del fertilizante puedes usar una serie de suplementos orgánicos y altamente solubles como azúcares varios, aminoácidos, humatos (sales de ácidos húmidos), etc. que mejoran el sabor, el aroma y la producción.
Segundo factor clave: los microorganismos
Aunque los fertilizantes para bioponía son muy solubles, siempre quedan partículas que deben ser descompuestas. Este es el trabajo de Trichoderma harzianum, el microorganismo más eficiente y fácil de encontrar para este uso. Es un hongo, muy activo y de manejo sencillo:
– Produce enzimas muy eficientes que disuelven la materia orgánica
– Libera sales minerales esenciales para la vida de las plantas
– Induce en las plantas resistencia sistémica a las enfermedades colonizando sus raíces.
– Compite con, y parasita, patógenos como PythiumFusarium, etc.
– Tiene una ventaja importante para nosotros los hidroponicistas: le gusta el mismo rango de pH que es esencial para nuestras plantas, entre 5,5 y 6,5.
Trichoderma harzianum, junto con muchos otros microbios, existe naturalmente en cualquier buena tierra. Pero si tu tierra es seca, pobre, frágil o simplemente está agotada, es recomendable añadir estos pequeños microorganismos junto con los fertilizantes para hacerla más fértil y productiva. En un sistema hidropónico, por supuesto, tienes que añadirlos tu mismo y, dependiendo del sustrato en el que estés cultivando, puedes tener que adaptar el hábitat a sus necesidades.
Para desarrollarse y multiplicarse, Trichoderma necesita vivir en un entorno limpio, aireado, bastante cálido, bien oxigenado y húmedo en todo momento. No todos los sustratos sirven para este uso, o al menos no muy bien. Hay tres grandes categorías principales comúnmente utilizados en hidroponía: sustratos que retienen agua como la fibra de coco o la lana de roca, sustratos que drenan como la lava volcánica, la perlita o las bolitas de arcilla y, por último, cultivar sin ningún sustrato, como en los sistemas de raíz desnuda.
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En un sistema hidropónico, por supuesto, tienes que añadirlos tu mismo y, dependiendo del sustrato en el que estés cultivando, puedes tener que adaptar el hábitat a sus necesidades.
Para desarrollarse y multiplicarse, Trichoderma necesita vivir en un entorno limpio, aireado, bastante cálido, bien oxigenado y húmedo en todo momento. No todos los sustratos sirven para este uso, o al menos no muy bien. Hay tres grandes categorías principales comúnmente utilizados en hidroponía: sustratos que retienen agua como la fibra de coco o la lana de roca, sustratos que drenan como la lava volcánica, la perlita o las bolitas de arcilla y, por último, cultivar sin ningún sustrato, como en los sistemas de raíz desnuda.
Con lana de roca o fibra de coco no debería haber problemas, simplemente añade las Trichodermas a la mezcla y vivirán felices y crecerán, siempre que tengan acceso inmediato a la comida. Las bolitas de arcilla, la perlita y la roca volcánica son sustratos drenantes: no mantendrán suficiente humedad. En este caso mezclamos entre el 10 y el 20 por ciento de fibra de coco con el sustrato antes de añadir la Trichoderma al sistema. El hongo se establecerá en la fibra de coco mientras las bolitas de arcilla mantienen el sustrato bien aireado.
Bueno saberlo:Últimamente hemos descubierto una nueva marca de bolitas de arcilla, bastante grandes, rugosas y porosas, donde Trichocerma puede vivir y reproducirse sin fibra de coco. Nuestros experimentos tuvieron mucho éxito y ahora recomendamos su uso tanto en hidroponía como en bioponía.
Si estas cultivando en aero-hidroponía, con tan sólo unas pocas bolitas de arcilla y/o agua como sustrato, es imposible criar Trichoderma. Necesita el sustrato adecuado. Nosotros usamos un “biofiltro”, un aparato que puedes construirte tu mismo o comprar hecho. Los biofiltros se suelen usar para limpiar agua de desecho o aire contaminado y están perfectamente adaptados para la bioponía. Consisten en un contenedor con un filtro mecánico para retener los restos sólidos y mantener la circulación (puede servir una esponja), y un sustrato en el que se pueda establecer el hongo (nosotros usamos una roca sintética y porosa con forma de pequeñas estrellas, pero la roca volcánica también sirve). O lo puedes comprar preparado para bioponía.
Continuamos con bioponía. En la primera parte vimos la importancia de los nutrientes orgánicos para los sistemas biopónicos y como se complementan con hongos Trichderma. En esta segunda y última parte repasamos la importancia de los biofiltros en los sistemas de aero-hidroponía sin sustrato y el manejo de la solución nutritiva.
Los biofiltros son absolutamente imperativos en las versiones aeropónicas de los sistemas hidropónicos, pero los cultivadores también los utilizan en las versiones hidropónicas normales, ya que son muy eficientes. En el biofiltro también se pueden criar otros hongos y bacterias, dependiendo del resultado que busques (*).
(*) ¿Has oído sobre las mezclas de microorganismos que viven en los biofiltros? Suelen contener Trichoderma harzianum junto con otros hongos y bacterias. Suelen ser un poco caras si se comparan con Trichoderma y sería un gasto excesivo si sólo se usaran para descomponer materia orgánica. Nosotros las usamos para proteger el sistema de raíces cuando hay altas temperaturas, una tarea mejor adaptada a su coste.
Es preferible que evites colocar el biofiltro en línea ya que volverá más lenta la circulación. Cuélgalo dentro del depósito y deja la toma de agua dentro de la solución. Conéctalo a su propia toma eléctrica para que siga funcionando incluso cuando la unidad de cultivo esté apagada (por la noche, por ejemplo). Contrariamente a lo que decían informaciones previas no conviene añadir silicato en el depósito pues interferiría con la salud de los microorganismos. Y no te olvides de que a Trichodermale gusta estár mojada y bien oxigenada en todo momento. Si se seca, se muere. Coloca la esponja y la roca porosa en el biofiltro y espolvoréala con microorganismos. Cada seis a ocho semanas rellena con nuevos hongos ya que el ciclo natural declina con el tiempo por lo que las nuevas adiciones siempre resultan beneficiosas.
En un entorno adecuado y con comida en cantidad, Trichoderma se reproducirá y desarrollará naturalmente. Es este punto es importante prestar atención a un fenómeno singular: Trichoderma harzianum, como muchos seres vivos, prefiere un ambiente estable. Evita los cambios bruscos en la temperatura, humedad, nivel de oxígeno, de nutrientes o de pH. Un pH demasiado bajo puede producir la muerte de gran cantidad de Trichodermas. Si notas una bajada brusca del nivel de pH comprueba los hongos a ver si han sufrido por las condiciones de estrés. Identifica y soluciona el problema y reemplaza la solución nutritiva antes de sembrar de nuevo microorganismos.
Tercer punto clave:
¿Cómo manejar una solución nutritiva biopónica?
Como la hidroponía, la bioponía es como un coche rápido que conduces a ojo, con visión a largo plazo, siendo la prevención y la anticipación las herramientas principales. También puedes usar el medidor de EC y pH pero no de la forma en que estás acostumbrado. Hay que entender el proceso que se desarrolla en un ambiente biopónico.
Electro conductividad (EC):
Aunque sea completa, una fórmula orgánica no mostrará los mismos valores de EC y pH que un nutriente mineral. De hecho, las moléculas orgánicas no tienen carga eléctrica y por tanto no son reconocidas por el medidor de EC. Cuando echas el nutriente en agua sólo una pequeña fracción se disuelve inmediatamente y se trasforma en iones por lo que la lectura de la EC es muy baja. El resto se descompone después.
Para evitar la sobrefertilización la idea es añadir los nutrientes progresivamente, en pequeñas cantidades, cada dos o tres días. Mientras se van liberando nuevos elementos nutritivos otros van siendo absorbidos por las plantas y la conductividad tiende a mantenerse en equilibrio en torno a los mismos valores. Cuando el stock de materia orgánica resulta insuficiente la EC cae. Es el momento de añadir nutrientes de nuevo.
Nivel de pH:
suelen añadir a los buenos fertilizantes minerales y que sirven para estabilizar los niveles de pH. Durante el cultivo puedes notar una cierta tendencia a subir en el nivel de pH. Pero el pH no es tan esencial en bioponía como lo es en hidroponía. Las plantas pueden tolerar un rango de pH entre 5 y 7 sin problemas por lo que no hay que andarlo ajustando continuamente. Evita los valores extremos y cuando uses productos para ajustar el pH, utilízalos a dosis homeopáticas asegurándote de que estén bien disueltos para cuando lleguen a las Trichodermas.
mur-vegetalCultivadores felices:
Una vez asegurados nutrientes y microorganismos, y si sabes cómo manejar ambos factores correctamente en un ambiente sin tierra, no hay mucho más que hacer. Por supuesto, como siempre, ofrece a tus plantas un medio ambiente adecuado: niveles correctos de luz, temperatura, humedad, ventilación, etc. Asegúrate de que tu sistema no se obstruye y hay una buena oxigenación y circulación de la solución nutritiva. Mantén la vigilancia y aplica la prevención.
Aunque el concepto de bioponía todavía es nuevo se está expandiendo día a día. En diferentes países están surgiendo nuevos proyectos:
  • Una granja orgánica de tomates en la isla caribeña de San Bartolomé distribuye productos frescos cultivados en casa a hoteles y restaurantes turísticos. Mr. Xx empezó su pequeña granja hidropónica en 2008 utilizando bioponía. La pequeña estructura con la que comenzó se ha convertido en una rentable empresa de invernaderos, capaz de proveer a un número cada vez mayor de clientes con sus productos orgánicos.
  • En Alemania, Christian dedica su pequeño invernadero hidropónico a cultivar verduras y plantas de colección con dos métodos: nutrientes orgánicos por un lado y minerales por el otro. Ambos con igual éxito y placer. Pronto publicaremos un diaporama de su trabajo en nuestro blog. Visítalo.
  • Desde el año pasado, una compañía holandesa usa la bioponía a gran escala para probar los productos destinados a la industria de los invernaderos. Sus resultados cultivando lechugas son tan buenos que han decidido promover esta tecnología entre sus clientes. Pronto ofreceremos más información.
  • En Francia hay varias empresas nuevas que están construyendo paredes vegetales para decorar el interior y el exterior de viviendas. A menudo utilizan un fertilizante biopónico ya que algunos de sus clientes prefieren lo orgánico a lo mineral (visita mursvegetaux.com, la web está en francés).
Nos enteramos de estos proyectos por testimonios entusiastas. Debe haber muchos más de los que no sabemos nada. La única desventaja que yoTomates St Barth le veo a la bioponía es si eres un productor comercial y quieres que tus cultivos sean certificados como orgánicos. Las agencias de certificación de productos orgánicos, al menos en Francia, no otorgan la etiqueta de ecológico a ningún producto biopónico, aunque lo cultives con un nutriente certificado como orgánico. Esto se debe a que la hidroponía no utiliza tierra.
Nuestro cliente de la isla de San Bartolomé ni siquiera trató de conseguir la certificación: él anuncia su cosecha como cultivada orgánicamente en hidroponía ya que, aparte del hecho de que no tiene la certificación, está usando una tecnología de bajo consumo de agua y produciendo en la isla alimentos frescos de alta calidad que, de otro modo, tendrían que ser importados de regiones lejanas, con lo que resultarían menos frescos y más caros. Está participando de la economía de la isla y creando puestos de trabajo en un país donde son muy buscados.
Bioponics in StBarthCombinar hidroponía y técnicas de cultivo orgánico une lo mejor de los dos mundos. El cultivo hidropónico te permite cultivar plantas en cualquier latitud con cantidades reducidas de agua y nutrientes. Usando un circuito cerrado se evita que las sales minerales lleguen a los acuíferos subterráneos. Se consiguen mayores cosechas en superficies reducidas, ayuda a cultivar comida de buena calidad en zonas muy pobladas y reduce el coste del transporte y la contaminación. Basándose en los principios de la agricultura orgánica sostenible, la bioponía usa muy poco nitrato lo que reduce tremendamente la biomasa al mismo tiempo que favorece la floración y la fructificación. Esto genera un gran ahorro en agua y nutrientes, incluso mayor que con la hidroponía tradicional.
Investigando en internet sobre bioponía encontré algunas referencias y unos pocos blogs. Evidentemente la información todavía no está muy extendida. Algunos llaman bioponía al cultivo de plantas en simbiosis con peces. Esta técnica se suele llamar aquaponía, y aunque es similar, no usa el mismo proceso. En la bioponía no añadimos peces y en la aquaponía no se usan otros nutrientes aparte de los desechos de los peces. También encontré otras referencias sobre la bioponía, tal y como nosotros la entendemos, del doctor Luther Thomas de Utah. Parece que él y William Texier en Francia llegaron a las mismas conclusiones más o menos al mismo tiempo, lo que demuestra que las grandes ideas no entienden de fronteras.

Bioponía: guía del usuario

Ahorrar agua y fertilizantes, eliminar el transporte a larga distancia e incrementar la producción de comida de buena calidad son preocupaciones importantes que la hidroponía puede ayudar a solucionar.
rubia-tinctoriaEn todos lados, y especialmente en las grandes ciudades, van apareciendo cultivos verticales, huertos urbanos, paredes vegetales, granjas hidropónicas comunitarias, familiares y de autoproducción. Conforme más gente se siente atraída por las ventajas y aplicaciones de la hidroponía, la cuestión del cultivo orgánico hidropónico gana interés, es lo que llamamos bioponía. En pocas palabras, la bioponía lleva la “tierra” o mejor dicho, lo que contiene la tierra, a la hidroponía: no solo nutrientes sino también vida. Como podéis imaginar, es más fácil decirlo que hacerlo. William Texier, quien inventó la bioponía en 2004, necesitó muchos años para desarrollar un fertilizante adaptado y un concepto que realmente funcionase. ¿Cómo mantener viva la necesaria microbiología en un entorno hidropónico? Estas cuestiones surgen porque esta tecnología es nueva pero muy atractiva. Algunos cultivadores tienen sus dudas, pero también recibimos testimonios periódicos de horticultores que se decidieron a probarlo y están encantados con los resultados.
¿Cómo funciona?
Sabemos que las plantas se alimentan con sales minerales en forma de iones con carga eléctrica crezcan donde crezcan. En hidroponía las alimentamos con una fórmula de sales en forma de iones disueltos con oxígeno, que están inmediatamente disponibles para su absorción. En la tierra, la comida proviene de la descomposición biológica de la materia orgánica y de la rotura y disolución de rocas y arenas que realizan los microorganismos del suelo, que liberan iones que las plantas pueden absorber.
racines-bioponiePara que sirva para hidroponía un nutriente debe ser diseñado con precisión, ser comprensible, líquido y completamente soluble. De hecho, en hidroponía es imperativo que una dieta completa de nutrientes esté inmediatamente disponible para su absorción, y que el sistema de riego no se obture para conseguir una óptima oxigenación de la solución nutritiva. Los abonos orgánicos tradicionales generalmente contienen grandes moléculas en diferentes estados de descomposición. Con el tiempo puede fermentar, oler mal y siempre acabará obturando el sistema de riego.
El concepto de bioponía consiste en reproducir, en sustratos sin tierra o en agua, las condiciones apropiadas para el crecimiento de las plantas que se dan en la tierra; en otras palabras reconstruir un microcosmos donde las plantas puedan vivir y desarrollarse. Para lograrlo necesitas un sistema hidropónico bien aireado y con una alta oxigenación, un nutriente hidropónico y Trichoderma harzianum, un hongo especializado en descomponer materia orgánica. Tu objetivo y desafío, es crear una sinergia entre los distintos elementos de modo que puedan mantener la vida gracias a sus procesos de transformación naturales.
¿Cómo empiezo con la bioponía? El primer factor clave: el nutriente adecuado
Un importante factor en la bioponía es lograr un sistema hidropónico dinámico, con una fuerte circulación y un flujo dinámico. Los altos niveles de oxígeno beneficiaran a tus plantas y a los microorganismos que vivan en él.  La elección del sistema es también importante ya que el tipo de sustrato que contenga determinará de qué forma debes cuidar de tus microorganismos, como veremos a continuación.
Bioponía
Lo más importante, y de hecho es el primer factor sin el cual la bioponía sería imposible, son los nutrientes. No todos los fertilizantes son adecuados para la bioponía, incluso aunque sean orgánicos o estén certificados como ecológicos. De hecho, un nutriente biopónico debe fabricarse con elementos derivados de fuentes orgánicas certificadas (si se quiere cumplir con las regulaciones y obtener una certificación). Debe ser un abono preciso, completo, líquido y muy soluble. Es una solución compleja de iones ya disueltos, de origen orgánico, y moléculas de mayor tamaño que se descomponen rápidamente (en un par de días), lo que garantiza la disponibilidad continua de nutrientes desde el primer instante. Este rápido proceso de descomposición se activa y mantiene gracias a la introducción de un microorganismo especial en el sistema, un hongo que se alimenta del carbono de las moléculas orgánicas, liberando los iones unidos a ellas, que son justo lo que las plantas buscan.
Además del fertilizante puedes usar una serie de suplementos orgánicos y altamente solubles como azúcares varios, aminoácidos, humatos (sales de ácidos húmidos), etc. que mejoran el sabor, el aroma y la producción.
Segundo factor clave: los microorganismos
Aunque los fertilizantes para bioponía son muy solubles, siempre quedan partículas que deben ser descompuestas. Este es el trabajo de Trichoderma harzianum, el microorganismo más eficiente y fácil de encontrar para este uso. Es un hongo, muy activo y de manejo sencillo:
– Produce enzimas muy eficientes que disuelven la materia orgánica
– Libera sales minerales esenciales para la vida de las plantas
– Induce en las plantas resistencia sistémica a las enfermedades colonizando sus raíces.
– Compite con, y parasita, patógenos como PythiumFusarium, etc.
– Tiene una ventaja importante para nosotros los hidroponicistas: le gusta el mismo rango de pH que es esencial para nuestras plantas, entre 5,5 y 6,5.
Trichoderma harzianum, junto con muchos otros microbios, existe naturalmente en cualquier buena tierra. Pero si tu tierra es seca, pobre, frágil o simplemente está agotada, es recomendable añadir estos pequeños microorganismos junto con los fertilizantes para hacerla más fértil y productiva. En un sistema hidropónico, por supuesto, tienes que añadirlos tu mismo y, dependiendo del sustrato en el que estés cultivando, puedes tener que adaptar el hábitat a sus necesidades.
Para desarrollarse y multiplicarse, Trichoderma necesita vivir en un entorno limpio, aireado, bastante cálido, bien oxigenado y húmedo en todo momento. No todos los sustratos sirven para este uso, o al menos no muy bien. Hay tres grandes categorías principales comúnmente utilizados en hidroponía: sustratos que retienen agua como la fibra de coco o la lana de roca, sustratos que drenan como la lava volcánica, la perlita o las bolitas de arcilla y, por último, cultivar sin ningún sustrato, como en los sistemas de raíz desnuda.
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En un sistema hidropónico, por supuesto, tienes que añadirlos tu mismo y, dependiendo del sustrato en el que estés cultivando, puedes tener que adaptar el hábitat a sus necesidades.
Para desarrollarse y multiplicarse, Trichoderma necesita vivir en un entorno limpio, aireado, bastante cálido, bien oxigenado y húmedo en todo momento. No todos los sustratos sirven para este uso, o al menos no muy bien. Hay tres grandes categorías principales comúnmente utilizados en hidroponía: sustratos que retienen agua como la fibra de coco o la lana de roca, sustratos que drenan como la lava volcánica, la perlita o las bolitas de arcilla y, por último, cultivar sin ningún sustrato, como en los sistemas de raíz desnuda.
Con lana de roca o fibra de coco no debería haber problemas, simplemente añade las Trichodermas a la mezcla y vivirán felices y crecerán, siempre que tengan acceso inmediato a la comida. Las bolitas de arcilla, la perlita y la roca volcánica son sustratos drenantes: no mantendrán suficiente humedad. En este caso mezclamos entre el 10 y el 20 por ciento de fibra de coco con el sustrato antes de añadir la Trichoderma al sistema. El hongo se establecerá en la fibra de coco mientras las bolitas de arcilla mantienen el sustrato bien aireado.
Bueno saberlo:Últimamente hemos descubierto una nueva marca de bolitas de arcilla, bastante grandes, rugosas y porosas, donde Trichocerma puede vivir y reproducirse sin fibra de coco. Nuestros experimentos tuvieron mucho éxito y ahora recomendamos su uso tanto en hidroponía como en bioponía.
Si estas cultivando en aero-hidroponía, con tan sólo unas pocas bolitas de arcilla y/o agua como sustrato, es imposible criar Trichoderma. Necesita el sustrato adecuado. Nosotros usamos un “biofiltro”, un aparato que puedes construirte tu mismo o comprar hecho. Los biofiltros se suelen usar para limpiar agua de desecho o aire contaminado y están perfectamente adaptados para la bioponía. Consisten en un contenedor con un filtro mecánico para retener los restos sólidos y mantener la circulación (puede servir una esponja), y un sustrato en el que se pueda establecer el hongo (nosotros usamos una roca sintética y porosa con forma de pequeñas estrellas, pero la roca volcánica también sirve). O lo puedes comprar preparado para bioponía.
Continuamos con bioponía. En la primera parte vimos la importancia de los nutrientes orgánicos para los sistemas biopónicos y como se complementan con hongos Trichderma. En esta segunda y última parte repasamos la importancia de los biofiltros en los sistemas de aero-hidroponía sin sustrato y el manejo de la solución nutritiva.
Los biofiltros son absolutamente imperativos en las versiones aeropónicas de los sistemas hidropónicos, pero los cultivadores también los utilizan en las versiones hidropónicas normales, ya que son muy eficientes. En el biofiltro también se pueden criar otros hongos y bacterias, dependiendo del resultado que busques (*).
(*) ¿Has oído sobre las mezclas de microorganismos que viven en los biofiltros? Suelen contener Trichoderma harzianum junto con otros hongos y bacterias. Suelen ser un poco caras si se comparan con Trichoderma y sería un gasto excesivo si sólo se usaran para descomponer materia orgánica. Nosotros las usamos para proteger el sistema de raíces cuando hay altas temperaturas, una tarea mejor adaptada a su coste.
Es preferible que evites colocar el biofiltro en línea ya que volverá más lenta la circulación. Cuélgalo dentro del depósito y deja la toma de agua dentro de la solución. Conéctalo a su propia toma eléctrica para que siga funcionando incluso cuando la unidad de cultivo esté apagada (por la noche, por ejemplo). Contrariamente a lo que decían informaciones previas no conviene añadir silicato en el depósito pues interferiría con la salud de los microorganismos. Y no te olvides de que a Trichodermale gusta estár mojada y bien oxigenada en todo momento. Si se seca, se muere. Coloca la esponja y la roca porosa en el biofiltro y espolvoréala con microorganismos. Cada seis a ocho semanas rellena con nuevos hongos ya que el ciclo natural declina con el tiempo por lo que las nuevas adiciones siempre resultan beneficiosas.
En un entorno adecuado y con comida en cantidad, Trichoderma se reproducirá y desarrollará naturalmente. Es este punto es importante prestar atención a un fenómeno singular: Trichoderma harzianum, como muchos seres vivos, prefiere un ambiente estable. Evita los cambios bruscos en la temperatura, humedad, nivel de oxígeno, de nutrientes o de pH. Un pH demasiado bajo puede producir la muerte de gran cantidad de Trichodermas. Si notas una bajada brusca del nivel de pH comprueba los hongos a ver si han sufrido por las condiciones de estrés. Identifica y soluciona el problema y reemplaza la solución nutritiva antes de sembrar de nuevo microorganismos.
Tercer punto clave:
¿Cómo manejar una solución nutritiva biopónica?
Como la hidroponía, la bioponía es como un coche rápido que conduces a ojo, con visión a largo plazo, siendo la prevención y la anticipación las herramientas principales. También puedes usar el medidor de EC y pH pero no de la forma en que estás acostumbrado. Hay que entender el proceso que se desarrolla en un ambiente biopónico.
Electro conductividad (EC):
Aunque sea completa, una fórmula orgánica no mostrará los mismos valores de EC y pH que un nutriente mineral. De hecho, las moléculas orgánicas no tienen carga eléctrica y por tanto no son reconocidas por el medidor de EC. Cuando echas el nutriente en agua sólo una pequeña fracción se disuelve inmediatamente y se trasforma en iones por lo que la lectura de la EC es muy baja. El resto se descompone después.
Para evitar la sobrefertilización la idea es añadir los nutrientes progresivamente, en pequeñas cantidades, cada dos o tres días. Mientras se van liberando nuevos elementos nutritivos otros van siendo absorbidos por las plantas y la conductividad tiende a mantenerse en equilibrio en torno a los mismos valores. Cuando el stock de materia orgánica resulta insuficiente la EC cae. Es el momento de añadir nutrientes de nuevo.
Nivel de pH:
suelen añadir a los buenos fertilizantes minerales y que sirven para estabilizar los niveles de pH. Durante el cultivo puedes notar una cierta tendencia a subir en el nivel de pH. Pero el pH no es tan esencial en bioponía como lo es en hidroponía. Las plantas pueden tolerar un rango de pH entre 5 y 7 sin problemas por lo que no hay que andarlo ajustando continuamente. Evita los valores extremos y cuando uses productos para ajustar el pH, utilízalos a dosis homeopáticas asegurándote de que estén bien disueltos para cuando lleguen a las Trichodermas.
mur-vegetalCultivadores felices:
Una vez asegurados nutrientes y microorganismos, y si sabes cómo manejar ambos factores correctamente en un ambiente sin tierra, no hay mucho más que hacer. Por supuesto, como siempre, ofrece a tus plantas un medio ambiente adecuado: niveles correctos de luz, temperatura, humedad, ventilación, etc. Asegúrate de que tu sistema no se obstruye y hay una buena oxigenación y circulación de la solución nutritiva. Mantén la vigilancia y aplica la prevención.
Aunque el concepto de bioponía todavía es nuevo se está expandiendo día a día. En diferentes países están surgiendo nuevos proyectos:
  • Una granja orgánica de tomates en la isla caribeña de San Bartolomé distribuye productos frescos cultivados en casa a hoteles y restaurantes turísticos. Mr. Xx empezó su pequeña granja hidropónica en 2008 utilizando bioponía. La pequeña estructura con la que comenzó se ha convertido en una rentable empresa de invernaderos, capaz de proveer a un número cada vez mayor de clientes con sus productos orgánicos.
  • En Alemania, Christian dedica su pequeño invernadero hidropónico a cultivar verduras y plantas de colección con dos métodos: nutrientes orgánicos por un lado y minerales por el otro. Ambos con igual éxito y placer. Pronto publicaremos un diaporama de su trabajo en nuestro blog. Visítalo.
  • Desde el año pasado, una compañía holandesa usa la bioponía a gran escala para probar los productos destinados a la industria de los invernaderos. Sus resultados cultivando lechugas son tan buenos que han decidido promover esta tecnología entre sus clientes. Pronto ofreceremos más información.
  • En Francia hay varias empresas nuevas que están construyendo paredes vegetales para decorar el interior y el exterior de viviendas. A menudo utilizan un fertilizante biopónico ya que algunos de sus clientes prefieren lo orgánico a lo mineral (visita mursvegetaux.com, la web está en francés).
Nos enteramos de estos proyectos por testimonios entusiastas. Debe haber muchos más de los que no sabemos nada. La única desventaja que yoTomates St Barth le veo a la bioponía es si eres un productor comercial y quieres que tus cultivos sean certificados como orgánicos. Las agencias de certificación de productos orgánicos, al menos en Francia, no otorgan la etiqueta de ecológico a ningún producto biopónico, aunque lo cultives con un nutriente certificado como orgánico. Esto se debe a que la hidroponía no utiliza tierra.
Nuestro cliente de la isla de San Bartolomé ni siquiera trató de conseguir la certificación: él anuncia su cosecha como cultivada orgánicamente en hidroponía ya que, aparte del hecho de que no tiene la certificación, está usando una tecnología de bajo consumo de agua y produciendo en la isla alimentos frescos de alta calidad que, de otro modo, tendrían que ser importados de regiones lejanas, con lo que resultarían menos frescos y más caros. Está participando de la economía de la isla y creando puestos de trabajo en un país donde son muy buscados.
Bioponics in StBarthCombinar hidroponía y técnicas de cultivo orgánico une lo mejor de los dos mundos. El cultivo hidropónico te permite cultivar plantas en cualquier latitud con cantidades reducidas de agua y nutrientes. Usando un circuito cerrado se evita que las sales minerales lleguen a los acuíferos subterráneos. Se consiguen mayores cosechas en superficies reducidas, ayuda a cultivar comida de buena calidad en zonas muy pobladas y reduce el coste del transporte y la contaminación. Basándose en los principios de la agricultura orgánica sostenible, la bioponía usa muy poco nitrato lo que reduce tremendamente la biomasa al mismo tiempo que favorece la floración y la fructificación. Esto genera un gran ahorro en agua y nutrientes, incluso mayor que con la hidroponía tradicional.
Investigando en internet sobre bioponía encontré algunas referencias y unos pocos blogs. Evidentemente la información todavía no está muy extendida. Algunos llaman bioponía al cultivo de plantas en simbiosis con peces. Esta técnica se suele llamar aquaponía, y aunque es similar, no usa el mismo proceso. En la bioponía no añadimos peces y en la aquaponía no se usan otros nutrientes aparte de los desechos de los peces. También encontré otras referencias sobre la bioponía, tal y como nosotros la entendemos, del doctor Luther Thomas de Utah. Parece que él y William Texier en Francia llegaron a las mismas conclusiones más o menos al mismo tiempo, lo que demuestra que las grandes ideas no entienden de fronteras.

martes, 15 de noviembre de 2016

Control fitosanitario en semilleros

Existen normas legales que regulan la producción de plántulas y en las que se estipula que todo el material de semillero que se comercialice tiene que estar sano y libre, al menos por observación visual, de cualquier plaga o enfermedad que afecte su valor como planta de semillero.
El control fitosanitario dentro de los semilleros es importante debido a que la alta densidad de plántulas y las condiciones ambientales en el semillero (temperatura, humedad e iluminación), favorecen en muchos casos una elevada incidencia de fitopatógenos, principalmente de enfermedades.
La fitosanidad en los semilleros también es importante dada la trascendencia que tiene la distribución de las plántulas, realizada por las explotaciones que se dedican de forma intensiva a producirlas. Estas explotaciones pueden producir millones de plántulas para una misma campaña; por lo tanto, se corre el riesgo de dispersar o distribuir de forma masiva en un área agrícola a los agentes fitopatógenos o vectores de virus, organismos que pueden ocasionar problemas en el cultivo y/o establecerse en zonas que antes estaban libres de ellos. En definitiva, en el semillero deben establecerse unas estrictas normas de manejo para eliminar y evitar las posibles fuentes de inóculo. La sanidad del semillero hortícola compromete en primer lugar la productividad del mismo y posteriormente el adecuado desarrollo de los cultivos tras el trasplante.
¿Qué es un semillero?
SemilleroConvencionalmente se denominan semilleros a las pequeñas parcelas en donde se da la protección necesaria a las semillas para su germinación y el crecimiento inicial de las plantas antes de trasplantarse a su lugar definitivo. Actualmente existen empresas dedicadas exclusivamente a la producción de plántulas, garantizando su calidad genética y fitosanitaria. Muchas empresas también ofrecen servicios de asesoría técnica para la elección de variedades, además de darle un seguimiento al cultivo y realizar recomendaciones sobre su manejo. La siembra de la semilla puede realizarse directamente en el suelo, bandejas plásticas u otro material, diseñadas con un número determinado de celdas de acuerdo al tamaño de cepellón requerido.
Control fitosanitario
Establecer un programa de manejo fitosanitario en el semillero es la forma más eficaz de prevenir a las plagas y enfermedades que llegan a atacar a las plántulas en cada uno de sus estados de desarrollo. Todas las aplicaciones deberán realizarse de manera preventiva, evitando grandes infecciones que sean difíciles de curar. Por lo tanto, es indispensable conocer a los distintos patógenos que puedan afectar a las plantas. Los tratamientos fitosanitarios dentro de los semilleros se realizan de manera general para todos los cultivos que existan dentro de este, pero de ser necesario se aplicaran tratamientos específicos contra cierta plaga o enfermedad en ciertos cultivos. Algunas medidas de control fitosanitario son las siguientes:
Uso de semilla certificada. La semilla certificada garantiza cierta sanidad, por ello es recomendable su empleo. Es necesario siempre revisar la etiqueta de los envases para saber si es una semilla certificada por el organismo autorizado; para el caso de México es el SNICS. El uso de semilla con tolerancia o resistencia a alguna de las enfermedades que afectan al cultivo es de gran ayuda para la producción de plántula de buena calidad. Los tratamientos térmicos de la semilla también ayudan a eliminar fuentes inóculo. El tratamiento térmico a la semilla, por ejemplo en tomate, consiste en sumergirla durante 30 min en agua a 52 ºC, siempre y cuando no tenga tratamientos pre-germinativos.
Eliminación de residuos. Eliminar cualquier material de origen orgánico como las malezas, que puedan ser fuente de inóculo de patógenos. También es necesario retirar las plántulas que llegasen a ser dañadas por movimientos mecánicos dentro del semillero.
Uso de barreras. Emplear dobles puertas en las instalaciones de los semilleros ayuda a reducir la entrada de vectores de virus como la mosquita blanca o trips. También el uso de mallas anti-áfidos reduce la entrada de estos vectores. Se ha planteado de igual forma el uso de cultivos trampa en el área circundante a las instalaciones del semillero que eviten la llegada de estas plagas. El uso de bandas plásticas amarillas con feromonas y adherentes en la periferia del semillero ayuda a disminuir la entrada de plagas.
Tapete sanitizante. Es importante mantener el tapete sanitizante con sales cuaternarias o hipoclorito de sodio en la entrada de las instalaciones del semillero para evitar la entrada de fitopatógenos. Complementario a esta actividad es necesario contar con un desinfectante para las manos de los trabajadores, en muchos casos se utilizan guantes después de lavarse las manos. También de manera general se recomienda que los trabajadores cambien diario de ropa, además de tener un control restringido de personas a las instalaciones.
Sustratos desinfectados. Desinfestación de instalaciones y equipo. Antes de iniciar un ciclo de producción en el semillero es indispensable desinfestar las instalaciones y equipo utilizado. Entre las sustancias que se emplean para esto se encuentran las sales cuaternarias de amonio, yodo o cloro. Por otra parte, también se deben mantener limpias las instalaciones de almacenaje de agua y del sistema de riego.
Sustratos y charolas estériles. Al momento de adquirir un sustrato nuevo, se deben pedir las especificaciones sanitarias y de calidad de los sustratos al proveedor y realizar un diagnóstico fitosanitario. Muchos sustratos como la perlita, vermiculita u otros materiales inorgánicos obtenidos de procesos industriales mediante altas presiones y temperaturas no requieren ser desinfectados. Tampoco es necesario tratamientos a materiales compostados. Para la desinfección de sustrato en caso de reutilizarlo, una opción es utilizar metam sodio (33 % p/v de i.a.) a una dosis de 30 L/1000 m2. Para el caso de reutilizar  charolas la desinfestación se hace con sales cuaternarias de amonio, yodo o hipoclorito de sodio.
Aplicación de pesticidas. Se recomienda que para plagas se utilicen productos autorizados y registrados de acuerdo al estadío que se busca controlar. Para el caso de las enfermedades conviene aplicar productos fungicidas a base de cobre. También se pueden utilizar fungicidas como el Clorotalonil, Zineb, Azoxystrobin, Azufre, Fosetil aluminio, entre otros. Antes de trasplantar uno de los tratamientos consiste en sumergir las charola en un recipiente hasta la base del tallo de las plántulas en una solución que tenga por litro de agua de 1 a 1.5 ml de carbendazim + 2 ml de propamocarb + 1 a 1.5 g de estreptomicina + enraizador.
Control de riego y humedad relativa. Evitar riegos pesados y no emplear agua que no sea tratada o potabilizada. Así mismo, se debe procurar no tener fugas en las cintas de riego y canaletas que puedan propiciar las condiciones para el desarrollo de enfermedades, principalmente fúngicas. Mantener los niveles de humedad relativa entre 70 a 75 % para reducir la incidencia de enfermedades, además de promover una aireación mediante las ventilas de las instalaciones.
Manejo de la fertilización.  Es recomendable que en semillero se tenga una fuerte fertilización fosfórica para promover la formación de raíces y la resistencia a enfermedades. Es necesario aplicar cantidades reducidas de nitrógeno para evitar crecimientos incontrolados. La CE debe ser de 1 a 1.5 dS/m.
Aplicación de organismos entomopatógenos. La inoculación del sustrato con Bacillus subtilis o Trichoderma spp., ayuda a suprimir a los fitopatógenos que pudiesen llegar a existir en el sustrato o semilla. Otro hongo que ha mostrado buen control ante fitopatógenos, sobre todo contra Fusarium spp. es Gliocadium virens. Todos estos hongos son compatibles con las micorrizas inoculadas al sustrato.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Cómo mejorar la sostenibilidad de los cultivos de regadío

Un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid demuestra que la sustitución de los barbechos de otoño-invierno por cultivos que cubran el suelo favorece la eficiencia del uso del nitrógeno en el cultivo de maíz.
Los cultivos cubierta o intercalares –aquellos que se emplean para cubrir períodos de tiempo entre cultivos principales de una rotación– son un elemento de gran importancia para la sostenibilidad de los sistemas agrícolas, pero en España su uso aún es muy reducido entre los agricultores de regadío.
Un estudio desarrollado por investigadores de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Agroalimentaria y de Biosistemas de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) demuestra que el empleo de cultivos cubierta en el caso del maíz permite reciclar los nutrientes del suelo, disminuyendo el lavado de nitratos, que es un destacado contaminante de las aguas subterráneas y superficiales.
“Los cultivos cubierta o intercalares se introducen en la rotación de cultivos herbáceos o en las calles de los cultivos leñosos para mejorar la sostenibilidad del sistema. Reducen las pérdidas por lavado de nitratos, aumentan la materia orgánica y la capacidad de retención de agua del suelo o mejoran el control de la erosión”, explica Miguel Quemada, catedrático del departamento de Producción Agraria de la UPM.
En las zonas de regadío, en las que el riesgo de lavado de nutrientes, especialmente de nitrógeno, es mayor, el nitrato presente en el suelo es arrastrado por el agua de lluvia llegando a las aguas subterráneas y causando problemas de contaminación. Para evitarlo, se introducen los cultivos cubierta que retienen el nitrógeno y demás nutrientes en la biomasa del cultivo y los devuelve al suelo al descomponerse, quedando disponibles para el cultivo principal.
“Los cultivos cubierta o intercalares se introducen en la rotación de cultivos herbáceos o en las calles de los cultivos leñosos para mejorar la sostenibilidad del sistema”
No obstante, en algunas ocasiones, dependiendo del manejo que se haga del cultivo cubierta y de las características edafoclimáticas, los efectos sobre el rendimiento y la absorción del nitrógeno del cultivo principal pueden llegar a ser negativos. El trabajo permitió estudiar durante dos años el efecto de la cebada y la veza, los cultivos más utilizados para rotar en la siembra del maíz, frente al barbecho invernal.
Estudio con cebada y veza
Para ello emplearon un fertilizante marcado con 15N, un isótopo estable empleado en investigación agrícola que permite hacer un seguimiento del nitrógeno que se aplica en la fertilización. A partir de su comportamiento, evaluaron el efecto de los cultivos cubierta en el rendimiento, eficiencia en el uso del nitrógeno y la recuperación del fertilizante por parte del siguiente cultivo de maíz.
“Reducir la dosis de fertilizante nitrogenado hizo que hubiera menos nitrógeno disponible en el suelo, aumentando la eficiencia en el uso de nitrógeno del fertilizante hasta un 66,5% y controlando las pérdidas de este elemento al medio ambiente”, explica Quemada.
En cuanto al tipo de cultivo cubierta empleado y su relación con el grado de nitrógeno absorbido posteriormente por el maíz, el trabajo demostró que la absorción de este elemento era mayor tras el cultivo cubierta de veza y menor tras la cebada, que redujo el nitrógeno disponible en las capas más superficiales del suelo, aumentando el riesgo de competencia.
“La cebada cubre más rápidamente el suelo, mientras que la veza alcanza una mayor cobertura y un mayor contenido de nitrógeno en el momento de su terminación”, indica el investigador. “Por ello, el efecto acumulativo de la capacidad del suelo para aportar nitrógenos tras 7 años de cultivos cubierta es mayor en la veza que en la cebada”, añade.
Estos trabajos, que han sido publicados en el European Journal of Agronomy, PLoS ONE y Agriculture, Ecosystems and Environment, contribuyen a incrementar el conocimiento sobre el manejo de los cultivos cubierta. “De este modo, se favorece la introducción en las rotaciones de cultivos que realizan los agricultores y se obtienen beneficios ambientales y económicos al hacer que la producción sea más viable”, asegura Quemada.
FUENTE: Agriculturers.com

Los sustratos para la horticultura: El manejo del pH

 pH en los sustratos
Los cultivos suelen desarrollarse en un amplio rango de pH del sustrato sin aparentes desórdenes fisiológicos, siempre y cuando todos los nutrientes se suministren en sus formas químicas asimilables. No obstante, el crecimiento y desarrollo de las plantas se ven reducidos de manera significativa en condiciones de acidez o alcalinidad extremas.
La tasa de asimilación de nutrientes, capacidad de intercambio catiónico (CIC) y actividad biológica son las principales factores en donde el pH ejerce sus efectos.  Bajo condiciones  de cultivo intensivo, se recomienda mantener el pH del sustrato dentro de un intervalo reducido. Por ejemplo, para cultivos de hortalizas en hidroponía, el valor ideal de pH (solución del sustrato) se sitúa entre 5.5 y 6.8.
Afectaciones en la producción por el pH
Valores de pH menores a 5 en sustrato, en la producción de cultivos, puede ocasionar deficiencias de N, K, Ca, Mg y B. Por otro lado, valores de pH mayores a 6.5 puede disminuir la asimilación de P, Fe, Mn, B, Zn y Cu. También se pueden presentar casos fitotóxicos (pH menor a 5) como los óxidos metálicos (Fe, Mn, Cu, Zn, etc.), pues estos se hacen más solubles al bajar el pH.
En el contexto de sustratos orgánicos, el pH óptimo para este grupo suele moverse entre 5.2-6.3, ya que en este rango se favorece significativamente la actividad de los microorganismos benéficos para las plantas como las bacterias nitrificantes y hongos micorrízicos. Otra característica distintiva y muy probablemente favorable para la producción de cultivos en sustratos orgánicos, es que éstos poseen mayor capacidad tampón en un amplio intervalo de pH que los sustratos minerales.
La mejora del pH en los sustratos
Cuando un sustrato orgánico tiene un pH fuera del rango favorable mencionado, es necesario llevar a cabo un ajuste para que el cultivo en desarrollo no tenga afectaciones desde su inicio. Para el caso de sustrato ácidos (turba Sphagnump. ej.), se requiere de la adición de un material encalante (cal o dolomita) para provocar un incremento en el pH. Mientras que el pH alcalino de sustratos básicos (v. gr. Corteza de pino) puede reducirse mediante la adición de azufre. La cantidad de cal o azufre a añadir al sustrato depende del pH original, del pH final a alcanzar y de la capacidad de intercambio catiónico, siendo la necesidad de enmienda tanto mayor cuanto mayor es la capacidad de cambio del material.
El pH alcalino de algunos sustratos minerales inertes (lana de roca, perlita, etc.) puede ser neutralizado por la solución nutritiva, ya que el poder tampón de estos es prácticamente nulo.
La importancia de analizar los sustratos
El manejo del pH tanto en sustratos inorgánicos como orgánicos es fundamental para un adecuado desarrollo de los cultivos y para poder lograr altos rendimientos en estos sistemas de cultivo, que como se sabe hoy en día suelen ser grandes herramientas de la horticultura protegida. Tan sólo de esta característica desprenden un sin número de procesos que pueden favorecer o impedir un adecuado desarrollo de los cultivos, por esta razón el análisis químico del sustrato a utilizar (previo a la plantación) es indispensable para poder regularlo si es necesario y comenzar la producción sin restricciones algunas. Pero también es ideal analizar el sustrato en los ciclos siguientes de reutilización del sustrato, pues sus características físicas y químicas sufrirán variaciones.